El hilo invisible

7.3
El hilo invisible En el Londres de la posguerra de 1950, el famoso modisto Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis) y su hermana Cyril (Lesley Manville) están a la cabeza de la moda británica, vistiendo a la realeza, a estrellas de cine y a toda mujer elegante de la época. Un día el soltero Reynolds encuentra a Alma (Vicky Krieps), una joven que pronto se convierte en su musa y amante. Entonces su vida cuidadosamente controlada y planificada se ve alterada por la irrupción del amor.El hilo invisible CriticaMe he animado a escribir porque no leo lo que yo he visto ni en las críticas profesionales ni amateur, indistintamente de si la aclaman o la aborrecen. Como hay tantas loando las virtudes cinematográficas me voy a centrar en el fondo del asunto, tal y como yo lo veo y con pocas dudas de lo que nos ha querido mostrar PT Anderson. Para quien no la haya visto y antes de entrar en spoilers, se me hace complicado recomendar esta película. Hay que tener diría que hasta una formación psicológica potente para entender el trasfondo. No, no es una película de una relación amorosa. Eso no es más que una arista más de la personalidad de Reynolds, del que se nos hace un cuadro diagnóstico completo en su estado mental y se nos da sin ninguna duda el origen del problema, que tiene mucho que ver con su película Magnolia. La clave está en el título, mejor aún en el original. Hay un hilo que no vemos, pero que controla cada aspecto de la personalidad de Reynolds, una persona totalmente atormentada.
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1080p DualEspañol Latino14/01/2020 2.09 GB197 Descargar

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La Reina Victoria y Abdul

Drama Historia
6.9

La Reina Victoria y Abdul Abdul Karim, conocido como 'El Munshi', se convirtió en siervo de la reina Victoria en el año 1887. Después de que el joven se ganase el afecto de la monarca, terminó siendo su secretario personal y confidente durante los últimos años de vida de la reina, algo que no fue bien recibido dentro de la Casa Real. La Reina Victoria y Abdul Critica Aunque en apariencia “La reina Victoria y Abdul” pudiera tener toda la pinta de ser un proyecto de encargo, todos los del equipo sabían perfectamente cuál era su función y cómo desempeñarla, por lo que, de entrada libra al film de ser un mero producto al uso, sobre todo gracias al director y sus actores, en especial su protagonista femenina.Stephen Frears es un director que admite cualquier época y estilo. Ha hecho de todo con resultados a veces impecables, como por ejemplo con su modélica “Las amistades peligrosas” o “Los timadores”, aunque, en líneas generales, ha creado buenos films a lo largo de su carrera durante varias décadas, como “Ábrete de orejas” o “La camioneta”, proyectos de presupuesto moderado pero elaborados con gran dignidad. Rara es la película que le ha salido rana, que también la tiene, como “Hi- Lo Country”, uno de sus más sonados pinchazos. Pero en definitiva, Frears es, aparte de inteligente, un buen director. Y eso es una ventaja. Otra virtud es que ya ha trabajado con su actriz protagonista en varias ocasiones, como si se tratara de su musa, logrando magníficas interpretaciones con “Mrs. Henderson presenta” o “Philomena” por las que con justicia consiguió ser nominada al “Oscar” a la mejor actriz. Y, por parte de Judi Dench, que a estas alturas nadie en su sano juicio o con un mínimo de sensibilidad no pondría su valía en tela de juicio, ya encarnó a la Reina Victoria en el film de John Madden “Su majestad Mrs. Brown” y que por la que también consiguió ser nominada como mejor actriz.“La reina Victoria y Abdul” por lo tanto no es una secuela tardía realizada veinte años después. Guarda estrecha relación con el mencionado film de Madden por las razones explicadas, pero el film de Frears tiene entidad propia, da igual si se ha visto o no la de Madden, y lo más importante, aunque su historia parezca menos interesante, acaba resultando una buena película que emociona a gran público, está muy bien conducida, tiene muchos puntos a su favor, sobre todo y para los tiempos actuales que corren, es un bonito canto a la amistad y a la tolerancia, que bien nos vendría aprender de lo que se nos cuenta en ella.No se ha llevado ninguna distinción tras su pase por el festival de Venecia. Puede que a crítica y jurado le haya parecido una más. Y por supuesto que esté harto o acostumbrado a estas interpretaciones de reinas y reyes, sobre todo en el caso de Dench. Hollywood es reticente, aunque no siempre, en volver a nominar a una actriz ya nominada por un mismo personaje, como Cate Blanchett por “Elizabeth” y la nominación de Dench podría sentar un precedente, cosa que se pensarán, ya que si esto ocurre superaría a la mítica Ingrid Bergman con sus siete nominaciones, siendo hasta ahora, la actriz de nacionalidad no americana más nominada. Pero creo que por derecho propio debería aparecer entre las nominadas en la próxima edición. Su trabajo es absolutamente impecable, es una labor que todo actor o actriz debería ver y aguanta como nadie los primerísimos planos. Sirva de ejemplo la escena en la que a la reina Victoria se le intenta convencer que desista en darle el título de caballero a Abdul. Aunque solamente se tomara en consideración ese monólogo, nada más que por eso, debería ser nominada. Bestial. Y eso sin tener en cuenta los problemas de salud que aquejan a la actriz y que no afecta a los personajes que interpreta.El resto de los actores hacen una labor reseñable, especialmente Ali Fazal como Abdul Karim, el “munshi” de la reina Victoria. Supongo que su productora le propondrá como actor de reparto, en una estrategia que en otras ocasiones se ha hecho, con el fin de asegurarse la candidatura aunque sea protagonista, pero su trabajo es de calidad ascendente según avanza el metraje. Y sus compañeros con él: Eddie Izzard como el príncipe de Gales, Michel Gambon como Lord Salisbury o un eterno secundario por ahora desconocido por el gran público fuera del Reino Unido como es el caso de Robin Soans como Arthur Bigge, que tienen oportunidad de lucir, como sus actrices, aunque el guión barra más para ellos que ellas, destacando Fenella Woolgar o una Olivia Williams en una espléndida madurez.El equipo técnico, como producción británica que es, cuida sus apartados, sea de manera rutinaria como su fotografía que filma preciosos paisajes o especialmente la labor del de vestuario, que es un lujo. En la música Thomas Newman hace una bonita banda sonora que gusta, aunque nos evoque en su “leit- motiv” a la composición que realizó para su célebre mini serie “Angels in America”.Lee Hall ha elaborado un buen guión, con buenos diálogos y pulso, que lleva de manera casi imperceptible por Stephen Frears, una soltura que pocos tienen. Y con todo esto, en conjunto, se logra una película, que si se ve sin prejuicios, resulta aleccionadora, como decíamos antes, pero que nos aproxima a un cine plagado de lujos, no de forma gratuita, que parece casi pertenecer a otra época, una época (dorada) que sabía aunar espectáculo y calidad, con un presupuesto que se aprovecha junto a una serie de talentos que parecían normal que existiesen y que, hoy día, cada vez cuesta más trabajo encontrar.

1917

Bélica Drama Historia
8.2

1917 Nos encontramos en el año 1917. La Guerra Mundial amenazaba con cambiar, para siempre, el orden mundial. Ante la amenaza que se cernía, Estados Unidos decidió entrar en el conflicto con el objetivo de desequilibrar la balanza que caracterizaba a la contienda.   1917 Critica Para empezar -bien- confieso que mi película imprescindible sobre la I Guerra Mundial sigue siendo "Senderos de gloria" de Stanley Kubrick, sobre un guion escrito por él mismo, Calder Williangham y el gran Jim Thomson. Una obra maestra.1917 es una buena película de acción. Me mantuvo en tensión en sus más de dos horas de duración, con el estómago hecho un nudo. Probablemente que sea un prodigio técnico ese plano-secuencia único que sigue a los dos soldados durante su misión casi suicida entre las trincheras y a campo abierto para llevar un mensaje.Lo que me gusta del film: que sean dos soldados anónimos los protagonistas en medio del espanto, la confusión y el miedo atroz que genera una batalla o la guerra en sí. Esa lucha por la supervivencia segundo a segundo, sin acabar de entender nunca en lo que a "uno le han metido" por muy "nobles" que sean las causas. Y sin ser héroes ni pretenderlo, aunque muchas de las decisiones o acciones tomadas en el momento lo sean.(Me gusta la conversación entre los dos soldados sobre una medalla y una botella de vino)Esta "idea" viene directamente de "La cartuja de Parma" de Stendhal, donde su héroe Fabrizio del Dongo participa, casi sin ser consciente, en la batalla de Waterloo debido al caos y la confusión. Y que recogería Tolstoi en "Guerra y paz".La ambientación, la localización de la película me parecen extraordinarias, con ayuda de los efectos digitales. El miedo, el sueño, el barro, la miseria, están muy bien reflejadas a través de las imágenes. Es ese tipo de cine que intenta hacerte "sentir" que estas en la batalla, digamos. Aunque estas sentado, afortunadamente, en tu butaca de cine.Gustarme, gustarme, hasta la admiración, está ese corte a negro que se produce hacia la mitad de la película, y que es como el nexo entre el plano secuencia y las tomas que vienen a continuación. Se produce en el momento narrativo justo y me produjo angustia, vacío...Lo que me gusta menos, poco o nada del film:1/ La reflexión política o moral sobre la guerra está casi ausente. No le interesa al director. Basta comparar esta actitud con "Senderos de gloria", que aparte de ser una película antibelicista (chapeau) es una reflexión sobre la conducta humana puesta al límite por la ambición sin escrúpulos durante una guerra. 2/ Se apropia innecesariamente de un anécdota de "Salvar al soldado Ryan" de Steven Spielberg (Una gran película, por cierto). 3/ En dos ocasiones pone a los soldados británicos como "santos" en comparación a la cabronería de los alemanes. Conviene recordar que no eran nazis... Es ese Automegabuenismo de los ingleses en general, y que hacía especialmente repelente "Dunkerque" de Nolan. 4/Sobra la banda sonora grandilocuente. Esas partituras para las adaptaciones de las batallas de "El señor de los anillos".Es una película cara, muy cara, y se nota la influencia de lo que antes se llamaba superproducción y ahora taquillazo o blockbuster (bomba revientamanzanas in Inglish). Y de su posterior pase por las plataformas y cadenas de televisión.Aparte de ver "Senderos de gloria" (aunque no creo que nadie no la haya visto), recomiendo la lectura de "En las trincheras", crónicas sobre la Gran Guerra del periodista español (catalán para más señas) "Gaziel". Y la novela gráfica "La Gran Guerra" de Joe Sacco: un desplegable sobre la batalla del Somme en la que en la primera hora de la batalla murieron diez mil soldados británicos... Y otros tantos más.

Hijos de los hombres

Acción Ciencia ficción Drama Suspense
7.6

Hijos de los hombres Año 2027: el ser humano está al borde de la extinción: los hombres han perdido la capacidad de procrear y se ignora por qué razon todas las mujeres del planeta se han vuelto estériles. Al mismo tiempo, el mundo se estremece cuando muere un muchacho de 18 años, la persona más joven de la Tierra. Se vive, pues, una situación de caos galopante. En tales circunstancias, Theo (Clive Owen), un desilusionado ex-activista radical de Londres convertido en burócrata, es contratado por Julian (Julianne Moore) para que proteja a la persona más buscada de la Tierra.   Hijos de los hombres Critica Acabo de ver esta película por segunda vez y he de confesar que me ha gustado mucho más que la primera. Tal vez porque cuando la vi por primera vez estaba demasiado condicionado por el aluvión de comentarios sobre lo buena que era y cómo había relanzado el género de la ciencia ficción. El caso es que ahora la he podido ver desprendido de estos condicionantes y la he visto como película independiente de comentarios (buenos y malos) y de etiquetas. Me parece una película excelente y plagada de detalles de calidad.(continua en "spoiler")Y qué decir de los planos secuencia que nos regala Cuarón en la película. Una elección genial con el objetivo de implicar al espectador en la vida del personaje y darle al momento un toque de realismo casi documental.En definitiva, una película buena la primera vez que la ves; una película genial para la segunda vez. Estoy deseando verla por tercera vez para darle el 10.

Sweet Virginia

Drama Suspense
6

Sweet Virginia Sam es un antiguo campeón de rodeo, que ahora vive apartado en un pequeño pueblo de Alaska, donde regenta un motel. Un sangriento atraco acabado en homicidio lo introducirá en una espiral de secretos y violencia, en este thriller con aires de neowestern.Sweet Virginia CriticaNueva muestra de ese thriller independiente norteamericano que hace de la contención su marca de estilo, el problema viene cuando la tensión no termina de estallar nunca y todo se resuelve con el mismo minimalismo del principio.Una historia sencilla, llena de perdedores y de planes que salen mal que bien parece un episodio alargado de la serie de televisión Fargo. No está mal pero se esperaba mucho más de esta propuesta.

Ya veremos

Comedia Drama
6.6

Ya veremos Santi (Emiliano Aramayo) es un niño que ha tenido que lidiar con la separación de sus padres, Rodrigo (Mauricio Ochmann) y Alejandra (Fernanda Castillo). Ellos están obligados a verse de vez en cuando, ya que, comparten el tiempo de su hijo. Un día reciben la noticia de que Santi debe someterse a una cirugía para no perder la vista, así que éste hace una lista de deseos para cumplirlos junto con sus dos padres, antes de la operación. Rodrigo y Alejandra deberán aprender a convivir, embarcándose (sin sospecharlo) en un viaje que al final, hará que sea muy difícil separarse de nuevo.Ya veremos CriticaLa nueva vertiente que trata de seguir el cine comercial mexicano como opción a la ya muy gastada comedia romántica son las comedias familiares, tales como ‘Cuando los hijos regresan’ o ‘Un padre no tan padre’ (que comparte con ‘Ya veremos’ al guionista Alberto Bremer’, y, en el caso de estas tres películas, la falta de rigor desde el guion deriva en películas endebles y al servicio de gags cómicos.El caso de ‘Ya veremos’ es un tanto peor, ya que utiliza como pretexto una enfermedad en un niño para para dictar su mensaje de valores para mantener a una familia unida, lo que intenta de una manera superficial.Santi (Emiliano Aramayo) es un niño que debe enfrentarse a vivir ahora con la separación de sus padres, su madre, Alejandra (Fernanda Castillo), está a punto de emprender un largo viaje con su nueva pareja, por lo que debe quedarse algunas semanas a convivir con su papá, Rodrigo (Mauricio Ochmann), el causante de la separación debido a sus responsabilidades como médico.Cuando apenas están planeando que hacer en su tiempo juntos, Rodrigo debe atender una emergencia en el hospital donde labora, y ahí descubre que Santi está perdiendo la vista, exámenes médicos que le realizan indican que padece glaucoma juvenil y está en riesgo de quedar totalmente ciego en poco tiempo, teniendo la alternativa de una cirugía de alto riesgo.Ante tal situación Santi decide escribir una lista de cosas para hacer ante la duda de perder la vista, pero pone como condición que las actividades deberá realizarlas con ambos padres, por lo que la operación la programan ¡para dos semanas después! y así poder cumplir los pendientes de la lista, y así como estas decisiones caprichosas del guion, puestas a merced de que ocurra lo que tiene que ocurrir así sin más, abundan en el resto de la película, la cual termina alejándose del drama familiar para terminar convirtiéndose en una burda, previsible y muy convencional comedia romántica.La puesta en escena, de nula personalidad y carente de intencionalidad dramática, solo busca mostrar planos bellos que exploten las lindas ambientaciones y los bellos paisajes de las locaciones, las actuaciones son simplonas, ni siquiera lograron aportar un coaching de calidad al niño, que no consigue transmitir nada, y que busca funcionar a base gags cómicos, algunos muy penosos con un par de personajes asiáticos, en una película que no consigue conmover ni divertir, y que si busca aleccionar.

Colette

Drama Historia
7.1

Cuenta la historia de Sidonie-Gabrielle Colette (Keira Knightley), autora de las polémicas novelas que causaron gran revuelo en el París de los años 20 Claudine y Gigi, desde su infancia en el campo hasta su consagración en la sociedad parisina junto a su aColette Cuenta la historia de Sidonie-Gabrielle Colette (Keira Knightley), autora de las polémicas novelas que causaron gran revuelo en el París de los años 20 Claudine y Gigi, desde su infancia en el campo hasta su consagración en la sociedad parisina junto a su marido, el también autor Henry Gautheir-Villas “Willy” (Dominic West), que en un principio actúa como mentor de Colette.Colette Critica  No cabe la menor duda de que la vida de Gabrielle Colette fue fascinante. Autora "fantasma" de su marido Henry Gauthier-Villars "Willy" durante años, mente pensante tras las exitosísimas novelas de Claudine, actriz, vedette, mimo y periodista, fue sin duda una adelantada a su tiempo, una mujer valiente y libre, que tenía relaciones con mujeres, que vestía a veces ropa "masculina" que vivía según le parecía y que se rebeló contra las convenciones de la época. En una palabra, como decimos, fascinante. Sin embargo, Colette, la película, no termina de resultar fascinante como lo merece la vida real de su heroína. Wash Westmoreland, en su primera película en solitario tras el triste fallecimiento de Richard Glatzer (que a pesar de todo es co-guionista aquí y a quien se dedica el filme), ha filmado un elegante biopic,una película sin duda agradable y con suficientes elementos interesantes para recomendar su visionado, pero no es memorable, no es una obra maestra, y ni siquiera logra ser una cinta que deje con ganas de más de un visionado. Es excesivamente larga, aunque no llega a las dos horas, y hay escenas y momentos que podrían no haber estado y ralentizan innecesariamente el ritmo. Los personajes secundarios, como el de Fiona Shaw, no terminan de funcionar porque apenas tienen tiempo en pantalla, y ni siquiera a Missy, que sí goza de gran importancia en la trama por su relación con Colette, se le presta la suficiente atención. Es por ello que la relación entre ambas mujeres no termina de cuajar emocionalmente en el espectador, ya que apenas se nos ofrecen datos sobre su cortejo o los sentimientos que las llevan a iniciar una vida juntas (gran trabajo de Denise Gough como Missy, por cierto). Aun así, Colette es una buena película, de eso no hay duda, con una dirección artística y fotografía maravillosas que nos hablan de los personajes a veces incluso más que el propio guión (atención a los desordenados papeles en la habitación mientras Willy lee por primera vez "Claudine en el colegio"). Se ve muy bien, entretiene y tiene escenas poderosas que sí se quedan en la memoria del público (la amarga despedida entre Willy y Colette). Y sobre todo, se beneficia de la presencia mastodóntica de su pareja protagonista. Parece mentira que Dominic West se haya convertido en el actorazo que es hoy, teniendo en día que pasó bastantes años siendo uno de los actores más irritantes que se podían ver en una pantalla (300, La sonrisa de Mona Lisa, Chicago). The Wire y The Affair han hecho maravillas en la carrera del británico, cuya presencia aquí es magnética. Está carismático, encantador cuando toca, encantador de serpientes al máximo y por supuesto también irritante y manipulador a más no poder, hasta el punto de que cuesta entender cómo Colette no se cansa y le deja a los 5 minutos de película. Keira Knightley, por su parte, tuvo unos años más dubitativos entre 2008 y 2012, pero su vuelta a lo grande con Begin again demostró que lo que habíamos visto en películas como Expiación, Orgullo y prejuicio, la primera Piratas del Caribe, El rey Arturo o, después, Laggies o The imitation game no era flor de un día. Sin duda este va a ser un personaje por el que Knightley va a ser recordada. Escenas como aquella en la que finalmente se enfrenta a Willy, o su primer encuentro con Georgie, o su mirada y su gesto con Missy en el tren mientras viajan con toda su troupe ya bastarían para colarla en las quinielas de todos los premios importantes de la temporada (está duro este año, no obstante...). En definitiva, una cinta correcta e interesante sobre una mujer fascinante, con dos actorazos como la copa de un pino dando muestras de su arte. Bravo.marido, el también autor Henry Gautheir-Villas “Willy” (Dominic West), que en un principio actúa como mentor de Colette.