Molly's Game

7.1
Molly's Game Se centra en la vida de Molly Bloom, una esquiadora de talla mundial que llegó a ser millonaria antes de los 21 años. Tras perderse los Juegos Olímpicos, Molly se trasladó a vivir a Los Ángeles, donde incluso trabajó de camarera. Gracias a su inteligencia y sus dotes empresariales, la joven acabó ganando millones de dólares en el mundo del póker antes de que el FBI la investigara.Molly's Game CriticaAmbiciones, adicciones, olor a ron y frambuesa, una rama.Tras poco más de tres años de publicarse el libro autobiográfico de Molly Bloom, la reina del póquer, podemos ver su adaptación al cine. ‘Molly’s Game’ recuerda inevitablemente a ‘The Wolf of Wall Street’, pero al no ser tan excesiva gustará a más tipos de público.Tenemos un personaje fuerte que nos enseña con el cinismo procedente los tejemanejes de uno de los sectores más podridos de la sociedad. Y se agradece que lo haga con este humor y a un ritmo tan endiablado, ya que pararse a pensar mucho en ello resultaría estremecedor.El guion es inteligente, las actuaciones de premio, la dirección dinámica... Como punto no del todo positivo, me queda la sensación de estar dando demasiadas vueltas en el mismo sitio y pasar de puntillas por los temas que dejarían peor a la protagonista.Y una advertencia: id al cine bien despiertos, ya que entre la voz en off y los diálogos acelerados casi podrían contarse con los dedos de una mano los momentos en los que pasan más de cinco segundos sin que alguien diga nada.La frase: «Es increíble lo rápido que se avanza cuando no se cobra por horas», dice un psiquiatra. El personaje: el único irlandés (Chris O’Doud) que juega a póquer con los rusos. La escena para el recuerdo: la partida en la que un error te invierte la racha.
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Crueles intenciones

Drama Romance
6.6

Crueles intenciones Kathryn y Sebastian son dos hermanastros que viven Manhattan, estudiantes de bachillerato en un elitista instituto de Nueva York. Cada uno es más manipulador y más perverso que el otro, así que harán una singular apuesta. Sebastian debe cortejar a una chica virgen que ha encandilado al novio de Kathryn. Si Sebastian pierde, Kathryn se quedará con su Jaguar, pero si gana... la tendrá a ella.  Crueles intenciones Critica Descompensada pero simpática. Reniega de la (bendita) seriedad de la versión de Frears y tiende más hacia la caricatura de la de Forman, aunque se queda a medio camino entre ambas. Opta también por una mayor carga romántica, blandita pero salvada por los actores; por un erotismo sugerido tan acertado que resulta ser más sensual que muchos explícitos; e incluso mantiene aceptablemente la intensidad del duelo entre los dos libertinos protagonistas. El problema radica en que la obra de Laclos es demasiado madura como para llevarla al mundo adolescente actual; al menos de esta manera. Lo jóvenes aquí, por momentos, hablan con una cadencia y entonación mas propias de siglos pasados; y la banda sonora, aunque de buen gusto (Blur, The Verve, Fatboy Slim...), es demasiado comercial e impide aprovechar mejor el potencial dramático.Michelele Gellar está muy bien, y Witherspoon, aún mejor. El joven sobreactúa demasiado, aunque es como si hiciera dos trabajos: uno bueno en la parte romántica del enamoramiento, y otro malo para su faz más desvergonzada. Y Selma Blair está simplemente insoportable -cachondorra también, lo reconozco- en la piel de la joven pura.Curiosidad: Swoosie Kurtz hace aquí casi el mismo personaje que interpretó en "Las amistades peligrosas".

Al filo de los diecisiete

Comedia Drama
7.2

Al filo de los diecisiete Dos estudiantes de instituto que son las mejores amigas ven cómo su amistad se tambalea cuando una comienza a salir con el hermano mayor de la otra. Al filo de los diecisiete Critica "Ya lo entenderás cuando tengas pareja". Quién no ha recibido, de parte de un amigo o amiga, esa incómoda contestación. Trazando de repente una línea que no estaba ahí, que parecería que nunca iba a estar ahí, porque se piensa que los amigos son los únicos que nos van a comprender siempre. La adolescencia, a fin de cuentas, es una época de incomprensión, pero nadie la espera de los que nos han acompañado desde que estábamos en la guardería, y es algo que pasa más a menudo de lo que el cine le ha dado por representar.'The Edge of Seventeen' se centra justo en ese incómodo momento, en lo que al principio parecería otra historia de "chica contra el mundo" tan habitual de las novelas 'young adult', pero que pronto se desvela una experiencia penosa, impulsiva... y desafortunadamente inevitable, porque viene de serie con la edad. La diferencia está en que, si bien dichas novelas camuflan la angustia adolescente de locura agradable y conflictos intrascendentes, en esta película hay rabia, tristeza y el punto justo de humor negro: el mismo que le hace afirmar a Nadine con total seriedad que le gustaría suicidarse, mientras su magnífico profesor interpretado por el Woody Harrelson más contenido levanta una ceja ante el cansinismo de la muchacha.Nada más empezar, Nadine nos relata su vida escolar, marcada por el éxito social de su hermano Darian y su única amistad con Krista, en lo que viene siendo el habitual recorrido que todos hemos pasado: ese limbo indefinido entre la primaria y la secundaria, donde el sexo opuesto no existe y los amigos son los cómplices eternos de lo que hoy juzgaríamos auténticas chorradas. Sin embargo, la atracción sucede, y la gente se empieza a emparejar en algún momento, hasta que sin saber cómo Krista descubre que le gusta pasar más tiempo con un chico antes que con Nadine. Para esta última, entonces, todo pasará a ser "¡sacrilegio! ¡traición!"... intentando ignorar esa pequeña, diminuta pregunta en la parte posterior de su cabeza que le dice... "¿madurez?"Todo puede parecer algo que ya hemos visto, en verdad. Pero las actuaciones, las elecciones musicales (desde Aimee Mann a Fall on your Sword), el tono... desprenden comprensión del drama juvenil, nunca desprecio disfrazado de humor. No verás a Nadine histérica, convertida en la heroína de su propia historia, donde todos son tontos menos ella. Al contrario, la ves siendo una estúpida, sola y enfurruñada, las más de las veces por errores que ella misma ha precipitado. Y tampoco dejarás de comprenderla: de alguna manera, 'The Edge of Seventeen' se las apaña para acercarse a la adolescencia mirando a un mismo nivel, nunca por encima del hombro.Por el camino, muchos pequeños grandes momentos, la clase de cosas que dejan huella, como silencios compartidos donde no hay nada que decir, inseguridades que salen a la luz cuando se intentan quitar importancia, y una escena, la clase de escena de la que en otra película se hablarían maravillas, pero que aquí puesta parece que merece menos reconocimiento, cuando no debería ser así: Nadine pasando en un mismo monólogo de niña a mujer, excelente gestión emocional de Hailee Steinfeld mediante.Qué jodido es pasar la adolescencia. Pero jodido de verdad: es casi un salto de fe decir a todos los que te quieren que estás bien, que estás trabajando en ello, que podrás hacerlo, mientras a la vez intentas alejarles para que no te vean como la masa caótica de miedos que eres, en lugar de la persona que te gustaría ser. Pero todo pasa, todo llega. El mérito de esta película es reconocerlo, no ocultarlo ni dulcificarlo.

House of Cards

Drama
8.2

House of Cards El congresista estadounidense Francis Underwood y su esposa Claire no se detendrán ante nada para lograr sus propósitos. La historia de este drama político se adentra en un mundo repleto de avaricia, sexo y corrupción en la ciudad de Washington.House of Cards CriticaRajoy, Rubalcaba, Aguirre, Mas, Zapatero, Aznar, Díez, Bárcenas... Todos simples aficionados al lado de Francis Underwood, el político definitivo. Y desde ahora, damas y caballeros, uno de sus antihéroes favoritos.Porque si algo tiene claro Francis, a diferencia de nuestros políticos patrios, es que el dinero es algo meramente accesorio y que palidece frente al recurso más valioso: el poder. Y sobre eso giran los trece capítulos de House of Cards; sobre el poder, sobre las artimañas traperas que se requieren para obtenerlo y sobre el grado de corrupción que supura al intentar mantenerlo.Sus compañeros de partido, sus rivales, la prensa, los guardaespaldas y hasta su propio matrimonio no son más que herramientas que el titiritero Underwood hace bailar con el único fin de llegar lo más alto posible. Caiga quien caiga. Eso no quiere decir que nuestro querido congresista sea infalible, pero desde luego sí que resulta implacable en su lucha de poder.Es por ello que sobre este personaje central, ejemplarmente llevado por Kevin Spacey, recae todo el peso de este remake financiado por el servicio online Netflix. Spacey, como ya hacía Ian Richardson en el original británico, detiene en ocasiones la trama para dirigirse directamente al espectador y hacer gala de su ilimitado cinismo en la explicación de sus planes. A veces, una sola mirada suya a cámara basta para expresar ironía, convicción, rabia o desidia.Fría y sucia en su manera de presentar los movimientos entre bastidores, oscura (en las formas y en el fondo) y paciente a la hora de ir desvelando sus cartas. Una gran serie que se completa con nombres de la talla de David Fincher o Joel Schumacher tras la cámara. Un castillo de naipes donde los lobos llevan piel de lobo y no hay espacio para los corderos.

Black Mirror

Drama Sci-Fi & Fantasy
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Operación Chromite

Acción Bélica Drama Historia
5.9

Operación Chromite Un escuadrón de soldados lucha en la batalla crucial de la Guerra de Corea de Incheon.Operación Chromite CriticaMe encanta el cine reciente coreano y el cine bélico, pero con esta película se puede trazar una evolución del cine coreano sobre la Guerra de Corea. Si a principios de siglo nos deslumbraron con "Lazos de guerra" (una de mis películas bélicas favoritas de todos los tiempos) y con "Welcome to Dongmakgol" Unos años después el cine coreano inauguró las coreanadas. "71: Into the Fire" o "The Front Line" ¿La diferencia entre unas y otras? Que las primeras tenían personajes complejos, profundos, no se dividían en buenos y malos. Nos presentaban la Guerra de Corea, como lo que fue, una estúpida guerra civil entre hermanos, como todas las estúpidas guerras civiles que en el mundo ha habido. En las segundas el nacionalismo tomaba el papel y los coreanos del sur eran los buenos absolutos y los más heroicos, capaces de estar agonizando, pero extraer fuerzas para liquidar a otro par de enemigos. Por cada soldado surcoreano que da su vida por la patria, antes mata a 20 o a 50 norcoreanos, qué más da. Más o menos como la mayoría de las películas bélicas de Hollywood sobre la SGM.Por desgracia "Operation Chromite" está más en este último grupo que en el primero. Personajes estereotipados, mil veces vistos, el bueno que se sacrifica por Corea del Sur y el villano de Corea del Norte, tan malo que usa a una mujer de escudo humano. La sensación que deja este cine es que ambos países siguen juntos en el mapa, pero espiritualmente cada vez más lejos e irreconciliables.Aunque la "Operación Chromite" fue un ataque anfibio llevado a cabo por las fuerzas de las Naciones Unidas en la ciudad de Incheon, en la que participaron 75.000 soldados y 261 buques de guerra, entre el 15 y el 19 de septiembre de 1950, no esperes otra espectacular película bélica al estilo de "Salvar al soldado Ryan" recreando un nuevo desembarco anfibio al estilo de Normandía. La película cuenta la historia ficticia de un comando de voluntarios surcoreanos que se infiltra en la ciudad de Incheon para recabar información sobre la disposición de las minas submarinas enemigas y hacer tareas de sabotaje. Quizá tenga algunas buenas escenas de acción en sus últimos 20 minutos, pero contando con poco presupuesto, se olvidan tan rápido como se ven.La aparición de Liam Neeson como MacArtur no aporta nada, por lo equivocado y superficial que nos presentan al general americano, (hay una escena sonrojante que comento en spoiler) lejos del megalomaníaco engreído que fue, usando la Guerra de Corea para prepararse a optar a la candidatura a la presidencia de los EEUU. Obviamente le salió el tiro por la culata, pero nadie va a devolver los miles de muertos que dejó a sus espaldas.

El irlandés

Crimen Drama Historia
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El irlandés Pennsylvania, 1956. Frank Sheeran, un veterano de guerra de origen irlandés que trabaja como camionero, conoce accidentalmente al mafioso Russell Bufalino. Una vez convertido en su hombre de confianza, Bufalino envía a Frank a Chicago con el encargo de ayudar a Jimmy Hoffa, un poderoso líder sindical relacionado con el crimen organizado, con quien Frank mantendrá una estrecha amistad durante casi veinte años.  El irlandés Critica Martin Scorsese ha vuelto a sorprendernos con un género que domina contando algo que nunca había hecho, con un estilo que solo él es capaz de realizar y con una tecnología con la que nunca había trabajado.‘The Irishman’ no es solo un film sobre mafiosos americanos, va más allá; trata sobre la amistad, sobre el paso del tiempo, como vamos envejeciendo y como poco a poco vamos perdiendo la humanidad que tenemos. Una mezcla de humor, crimen y tragedia perfectamente conseguida. Scorsese ha creado una película con un ritmo más lento a lo que estamos acostumbrados en otras de sus obras como ‘Goodfellas’ y ‘Casino’ pero es, en cierto modo, más madura y con un gran proceso reflexivo a lo largo de la película donde se muestra con claridad en los últimos 40 minutos de la cinta.Increíbles interpretaciones han dejado los tres pilares de esta película y unas leyendas de la historia del cine. De Niro hacía años que no lucía tan bien en una película, Pesci ha vuelto para demostrarnos que aún no había dado lo mejor de él durante toda su carrera y Al Pacino, el cual acapara toda la atención cuando está presente, más brillante y explosivo que nunca.Una película con una duración de 210 minutos donde en ningún momento pierdes el hilo, y todo gracias al magnífico trabajo de edición de Thelma Schoonmaker, a las interpretaciones, al guion y al trabajo de cámara que ayuda a que la historia avance perfectamente. En definitiva, ’The Irishman’ es el resumen de una carrera memorable como es la de Martin Scorsese.