#Vivo (#Saraitda)

7.8
#Vivo (#Saraitda) La rápida propagación de una infección desconocida provoca el caos absoluto en una ciudad. Sin embargo, un ciudadano que vive completamente solo logra permanecer al margen de ella. Esta es su historia.  #Vivo (#Saraitda) Critica Lo mejor que puedo decir de #Alive es que su arranque y alguna set piece de acción está más o menos apañada. Por lo demás, es una película de zombis como tantas otras que parte de la premisa de ver cómo un youtuber se queda atrapado en su casa cuando de repente la gente empieza a morderse y alimentarse la una de la otra. El objetivo del chaval, con su pelo teñido de rubio y poca habilidad en el mundo real, será sobrevivir en una situación de riesgo. Y ya está, esa es la idea.Lamentablemente, la cantidad de casualidades y sinsentidos que ocurren continuamente terminan por ahogar la propuesta, que no es especialmente larga pero que se hace algo plomiza en ciertos tramos. La estúpida forma de actuar de los personajes, la burda crítica social y especialmente su final, uno de los peores que recuerdo haber visto jamás, restan puntos a un film que se deja ver sin mayor problema, que probablemente olvide en cuatro días, pero que queda lejos de los hits recientes de la ficción zombie surgida de Corea del Sur, tales como la serie de Netflix "Kingdom" o la aplaudida y muy superior "Train to Busan".
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1080p DualEspañol Latino11/09/20201.98 GB17 Descargar

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Obsesión fatal

Drama Misterio Terror
5.6

Obsesión fatal John y Laura Taylor son una joven y exitosa pareja que buscan desesperadamente tener un hijo. Después de agotar todas las opciones finalmente encuentran a Anna, la mujer perfecta para ser su madre de alquiler. Pero a medida que el embarazo avanza, también lo hace su peligrosa y psicótica obsesión por el marido. Entonces John y Laura se ven metidos en el mortal juego de Anna y lucharán por recuperar el control de su futuro antes de que sea demasiado tarde.Obsesión fatal CriticaVale, aceptamos pulpo como animal de compañía. Señores, hay que reconocer que cuando está ya todo visto y trillado es muy difícil sorprender al personal, aunque algunos se empeñen en ello.El señor Jon Cassar estaba una tarde aburrido en casa y comenzó a recordar thrillers con tías chifladas de por medio. Le vinieron a la cabeza varias películas, La mano que mece la cuna, Atracción fatal, Obsesionada, Mujer blanca, soltera busca y un largo etc.La cuestión era encontrar algo que no se hubiera visto y en esas quiso rizar el rizo para ello. Oye, que nadie ha hecho usar una madre de alquiler para proporcionar un hijo a la pareja y que sea ésta la que esté pirada. Sí señores, una pareja con grandes medios económicos pero con un gran problema y la solución es seleccionar a un grupo de chicas para elegir a la ideal, hacerle una inseminación in vitro y de ese fruto obtener ese deseado hijo que la naturaleza les ha negado. Vamos, para mear y no echar gota.Cómo idea no está mal, el problema es que no hay Dios que se lo crea porque desde el principio todo se ve mucho, no hay sorpresa ninguna, es previsible en todos los aspectos. Lo más llamativo de la cinta ha sido volver a ver al "hijo de la anarquía" Theo Rossi en un papel que le viene como anillo al dedo.Cuando tu mente se adelanta a todo y no ves ninguna cosa que llame tu atención o que te sorprenda, obtenemos una película muy plana y aburrida, que es el caso que nos trae precisamente. Por su salud y bienestar, empleen el tiempo en otra cosa.

Los Rostros del Diablo

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Los Rostros del Diablo Gang-Goo y Myung-Joo están casados y tienen 3 hijos: Sun-Woo, Hyun-Joo y Woo-Jong. Con la esperanza de tener una vida normal, feliz y apacible, la familia se muda a un nuevo hogar, mas tan pronto se acomodan en su nueva casa, comienzan a acontecer cosas extrañas y espantosas. Un espíritu maligno que cambia de semblante se infiltra en la familia poniendo a un hermano en riesgo. La hija mayor, Sun-Woo, llama a su tío Joong-Soo para solicitar ayuda. Joong-Soo es un deshonrado sacerdote católico que tras un exorcismo errado que resultó en la muerte del sujeto, decidió retirarse del negocio de expulsión de diablos y ahora pasa tiempo cultivando en el jardín de la iglesia.  Los Rostros del Diablo Critica Una película de terror coreana con una puesta en escena bastante buena y secuencias bastante aterradoras que intenta darle una nueva vuelta de tuerca al tema de los exorcismos.Después de una tragedia que sucedió tras realizar un exorcismo, una familia se ve obligada a dejar su pueblo debido al lazo familiar que compartían con el cura que lo llevó a cabo. Pero un demonio vengativo buscará su venganza.Bajo una historia bien escrita y con un argumento sugerente, la cinta se toma su tiempo desarrollando varios personajes y escenarios en la trama principal, los cuales, una vez encajados en sus respectivos lugares comenzaran un sinfín de posesiones a todos los miembros de la familia, ya que este demonio salta de persona a persona con mucha facilidad.Después de la estupenda película "The Chase" de 2017 el director Hong-seon Kin maneja bastante bien la cámara y los hilos de esta historia oscura, sabiendo aplicar escenas de suspense en los tiempos correctos y de manera muy acertada, pasando rápidamente a la acción con escenas que te pondrán los pelos de punta. Muy sugerentes el maquillaje como los efectos visuales.La actriz Hye-Jun Kim (de la serie Kingdom, de Netflix) es una de las poseídas, Bae Seong-Woo interpreta al cura que debe lidiar con su pasado, Dong-il Sung que es el socorrido padre de la familia y sobre todo Jang Young-Nam que puede ser la mejor actriz en toda la cinta.

La cocina del infierno

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6.2

La cocina del infierno Años 70. Las esposas de un grupo de mafiosos de Nueva York continúan con los negocios de sus maridos después de que estos sean encarcelados.  La cocina del infierno Critica The kitchen es la primera película dirigida por Andrea Berloff, más conocida por escribir los guiones de Straight Outta Compton y Blood Father, entre otros. Es decir, Berloff tiene mucha más experiencia como guionista que como directora. Precisamente por eso llama la atención que The kitchen esté decentemente dirigida, pero penosamente escrita.The kitchen es un trabajo muy mal estructurado y aún peor desarrollado. Sus diálogos feministas parecen más bien tuits recitados con total arbitrariedad, eslóganes soltados en mitad de las escenas que a veces no están ni bien integrados. Pero lo más grave de este guion es que en ningún momento me resulta mínimamente verosímil. No puedes presentar a tres amas de casa de los años 70, encerrarlas desde el minuto uno en un universo que es prácticamente un infierno para las mujeres, y luego convertirlas en putas jefas de una mafia irlandesa en el primer acto, como si liderar una organización criminal fuera como bajar a comprar el pan, como si hubiera estado chupado. Es que no me lo creo, porque las mismas reglas que el guion ha establecido impiden que me lo crea. Falta muchísimo desarrollo.Con los personajes pasa lo mismo. Que casi todos los hombres sean unos cabrones o unos inútiles pues bueno, es claramente una decisión artística o ideológica que me puede gustar más o menos, pero al menos entiendo por qué está hecho. Ahora, que no seas capaz de desarrollar adecuadamente a tus tres protagonistas ya sí que es imperdonable, porque entonces los cimientos de la película se tambalean bastante. Mucha sororidad de boquilla, pero al vínculo que supuestamente se crea entre Kathy, Claire y Ruby no se le presta la menor atención. En más de un momento la película nos hace entender que se quieren mucho, pero nunca nos lo han demostrado.La progresión argumental individual de cada una de ellas es igualmente lamentable. La intención es crear "mujeres empoderadas" a toda costa, aunque no sean coherentes. Kathy es tremendamente inteligente o rematadamente tonta, según lo requiera el guion. Claire pasa de ser súper vulnerable a prácticamente una psicópata de una escena a otra. Ruby, que podría haber sido un vehículo potentísimo para añadir ideas interesantes sobre la identidad y la desigualdad raciales, está dado de lado, sus motivaciones nunca parecen definidas y protagoniza un giro de guion en el tercer acto* que no lleva a ningún lado.En cuanto a sus actrices principales, pues a ver, tienen talento, sin duda, pero están bastante desaprovechadas. Melissa McCarthy no es solo una cómica fantástica, sino que ya el año pasado demostró en ¿Podrás perdonarme algún día? que puede ser una actriz dramática sólida, pero tengo que reconocer en esta película me cuesta mucho creérmela. Es como ver a uno de los protas de Big Bang Theory haciendo de mafioso. No me cuela. Elisabeth Moss es una actriz fantástica, pero su personaje es insalvable. Por eliminación, diría que quien mejor parada sale es Tiffany Haddish, que sospecho que con un guion mejor escrito podría habernos regalado una interpretación fantástica, pero de donde no hay no se puede sacar. Una lástima.En resumen, diré que The kitchen está muy lejos de parecerme una buena película. Lo mejor que tiene es la banda sonora, que incluye un par de canciones de Fleetwood Mac y algún que otro clásico de los 70. Visualmente no está mal, cumple con lo que le exigen las convenciones del género, pero ahí se queda. Pero como he dicho, el guion me parece bastante flojo. Si, como muchos están haciendo, la comparamos con la también reciente Viudas (con la que comparte similitudes tanto tonales como argumentales), The kitchen sale muy, pero que muy mal parada.

One Night in Bangkok

Acción Suspense
7.8

One Night in Bangkok El mejor asesino del negocio hace su 500º asesinato y decide retirarse. En cambio, se ve envuelto en una feroz batalla de ingenio con el enemigo perfecto.  One Night in Bangkok Critica Un director tailandés, Wych Kaosayananda, nos ofrece un thriller nocturno, un policial invertido, donde una psicología particular emerge de las entrañas de la tradición asiática. El título sugiere, directamente, su nocturnidad. Casi como en una metáfora naturista de Hölrderlin, la vida parece terminar siempre en la noche. En este caso, la figura poética sugiere una continuidad, con una extrema sutileza que evoca al círculo de la existencia. Lo que parece ser una obsesión de Noé aquí se expresa delicadamente, pero adquiere un formato obsceno en el tiempo, en la grotesca presentación del tiempo. Lo que nos recuerda, espectantes, que la noche es larga y cruel, curiosamente inesperada, inmensa, solemne en su negrura sagrada, una incertidumbre extensiva. La antigua noche que cubría Egipto en sus jeroglíficos, aquí cubre la ciudad de Bangkok desde la ventana de un taxi. A través de la vista de un pasajero, la capital de Tailandia se nos exhibe esplendente. Sus luces y sus colores maravillosos contrastan perfectamente con el horror invisible. Todo aquello que sucede escapándose de nuestros ojos. La oscura vida. Las consecuencias lamentables. La ironía es excelsa. La relación en la cual toma forma destruye por completo toda planificación. Es una vil emergencia de las decisiones que tomamos en la vida. Y de Hölderlin pasamos, súbitamente, a Rimbaud, a su encuentro con la eternidad: el sol fundido con el mar. "He aquí el tiempo de los asesinos". El accidente, la red oscura, la ausencia, la empatía, la moral, el respeto... Estos elementos tácitos configuran el programa de la voluntad: la reivindicación del error.

Saw VIII (Jigsaw)

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6.1

Saw VIII (Jigsaw) Están apareciendo cuerpos en la ciudad, cada uno con signos de un espantoso final. Conforme avanza la investigación, la evidencia apunta a un sospechoso: John Kramer, el hombre conocido como Jigsaw, quien ha estado muerto por diez años.Saw VIII (Jigsaw) CriticaEsta no es una película para todos. Por mucho que parezca que se puede ver sin haber visto las anteriores, es una película que tiene escrito "PARA FANS" en la frente. Recomiendo ser conocedor y espectador de la saga antes de ver esta. Dicho esto, hay que saber distinguir entre 'Saw' y la 'franquicia Saw'. 'Saw' es una estupenda película por sí sola, mientras que la 'franquicia Saw' es estupenda vendiendo películas de violencia morbosa y motivaciones difusas con resultados desiguales. Y esta tardía octava entrega con aires de reinvención en estilo (ya no hay estilo videoclip) y argumento (*spoilers) forma parte de la segunda opción. Si bien es puro entretenimiento de menos de hora y media que pasa volando, es simplemente otra secuela de 'Saw' que podría haber sido la secuela definitiva -y no lo fue-.Los hermanos Spierig dan un volantazo a la saga desprendiéndola de montajes frenéticos y ambientaciones oscuras y únicas para expandirla en todos los aspectos. Llama la atención que hayan dejado atrás el criticado gore (efectivo complemento en entregas como 'Saw VI', tal vez abusivo en otras como 'Saw III' donde era truculencia tras truculencia) y que hayan potenciado una trama de intriga detectivesca, referenciando a los diez negritos de la mismísima Agatha Christie. Tal vez buscando dotar de cierto brío fresco a la cinta. Esta vez también los participantes de los juegos esconden secretos -uno de ellos es realmente perturbador, no lo desvelaré- que hacen un poco más justificable su "participación" en los mismos (algo que en ocasiones se violaba en el pasado con la excusa de entregar una trampa más visceral y exagerada que la anterior).Pero no nos equivoquemos: sigue siendo 'Saw'. Por lo que esa presentación abrupta y efectiva poco a poco deja entrever giros de guión de prestidigitador, piruetas argumentales y muertes escabrosas para culminar con un final un tanto especial. Aquí se huele el rebuscar entre entregas anteriores para dar con resoluciones actuales (*spoilers). Puede que como aroma nostálgico de con la tecla, pero a nivel argumental se me antoja de un tanto pobre. Así como un asombroso bandazo argumental* desemboca en un mero juego de manos ligeramente inesperado, pero inferior en comparación.Cerrando: 'Jigsaw' renueva visualmente la saga y sigue sabiendo cómo entretener con pocos medios. Aunque eso también deje ver que no es de las mejores entregas de la franquicia, ni tampoco de las peores. Será una película que encaje perfectamente como una pieza intermedia, entre el disfrute y la ligera decepción. Críticos gafapastas abstenerse -o acudid sabiendo lo que vais a ver-, fans de la saga acudid en masa al cine -aunque tal vez muchas de las respuestas o expectativas de personajes o argumento tal vez no os llene u os deje faltos de más información-. Que el juego comience... otra vez.

Historias de miedo para contar en la oscuridad

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6.3

Historias de miedo para contar en la oscuridad Mill Valley, Pennsylvania, noche de Halloween, 1968. Después de gastar una broma a un matón de la escuela, Sarah y sus amigos deciden colarse en una casa supuestamente embrujada que una vez perteneció a la poderosa familia Bellows, desatando fuerzas oscuras que no podrán controlar.Historias de miedo para contar en la oscuridad Critica  A estas alturas, convendría resolver un par de temas. Lo primero, inventar un nuevo género para referirse a este compendio de películas norteamericanas ochenteras de características tan reconocibles, cuya nostalgia parecemos condenados a arrastrar eternamente. Son aquellas entrañables aventuras protagonizadas por niños, adolescentes en ocasiones, marginados por la sociedad y víctimas de los abusos de sus compañeros de colegio. Historietas que a veces eran edulcoradas con algún toque fantástico y casi siempre reforzadas por tristes conflictos vivenciales, como el divorcio de los padres, la incomunicación con los mismos o el clásico choque de clases. Algunos ejemplos son E.T. (Steven Spielberg, 1982), Los Goonis (Richard Donner, 1985), La historia interminable (Wolfgang Peterson, 1984), El secreto de la pirámide (Barry Levinson, 1985), Exploradores (Joe Dante, 1985), Jóvenes ocultos (Joel Schumacher, 1987) Cariño, he encogido a los niños (Joe Johnston, 1989) o la más tardía Jumanji (ídem, 1995).Creo necesario apuntar cierto detalle antes de continuar. Este género (de nombre, por el momento, inexistente) destacaba principalmente por ser un producto dirigido a toda la familia. Desde esta premisa presentaba, en ocasiones, pequeñas extensiones que se desviaban levemente hacia otros géneros, como el drama (casos de El club de los cinco - John Hughes, 1985- y Cuenta conmigo – Rob Reiner, 1986- ) o el terror (casos de Poltergeist - Tobe Hooper, 1982 - y Gremlins - Joe Dante, 1984-). Es en este último en el que se aferran, curiosamente, ciertos productos contemporáneos que reproducen el mentado género ochentero. Pienso en casos como Super 8 (J.J. Abrams, 2011), Stranger Things (2016, Matt Duffer), It (Andy Muschietti, 2017), Ready Player One (Steven Spielberg, 2018) o el título que nos ocupa, Historias de miedo para contar en la oscuridad (Andre Ovreadl, 2019). Y esto nos lleva al siguiente punto: convendría inventar también un género que englobe estos títulos contemporáneos cuyo motor principal es su nostalgia hacia el género descrito.Lo siguiente seria aprobar una ley (y esta tiene que valer por cualquier tipo de película) que condenara a trabajos forzados a todo director que se atreviera a reproducir determinados “tópicos terroríficos”. Habría que prohibir, por ejemplo, este cansino recurso de eliminar toda la música y efectos sonoros para conducir algún personaje (a velocidades tan lentas que uno teme acabar retrocediendo en el tiempo) hacia un previsible sobresalto, propiciado por el estallido de todos los altavoces. Tuvimos suficiente con las 132 primeras veces. Habría que prohibir, también, la introducción de crescendos de violines de sonido ultra-sónico diez minutos antes de presentar una imagen terrorífica. Fue impresionante en El resplandor, un diez por su descubridor. Tratemos ahora de encontrar una (¡sólo una!) nueva fórmula para sugerir peligro inminente. Habría que aprobar, en definitiva, una ley que impidiera a los directores seguir exprimiendo esta piel de naranja cuyo contenido lleva agotado más de veinte malditos años.Cabe señalar, con todo, que estos “tópicos terroríficos” no responden tanto a dicha “reproducción ochentera” como a una tendencia actual, heredera de otros títulos más posteriores como Scream (Wes Craven, 1996), El sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999), Lo que la verdad esconde (Robert Zemeckis, 2000) o Los otros (Alejandro Amenábar, 2001). Historias de miedo para contar en la oscuridad es el ejemplo perfecto de esta curiosa mezcla: una reconstrucción del “género ochentero” (el comentado en los dos primeros párrafos) bañada por los más típicos y tópicos “recursos terroríficos” (aquello descrito en el tercero). Y nada más. En resumen, el tipo de película que jamás vería la luz si mis anheladas prohibiciones llegaran a ser ejecutadas.